Especial · Mar y ecología
Fondear sin destrozar la posidonia
Cien años para crecer un metro, segundos para arrancarla con el ancla.
Las praderas de posidonia son el bosque submarino del Mediterráneo: producen oxígeno, cobijan a los peces y sujetan la arena de las playas. Y cada verano miles de anclas las arrancan a jirones.
Por qué importa tanto
Una pradera sana produce más oxígeno por metro cuadrado que la selva amazónica, filtra el agua dejándola transparente y sus raíces sujetan la arena. Sin posidonia, el agua se enturbia, los peces desaparecen y las playas se las lleva el primer temporal.
Identifica el claro de arena
La regla es simple: el ancla va sobre arena, nunca sobre la mancha oscura. Con el sol alto y gafas polarizadas, la arena se ve como un claro turquesa y la posidonia como manchas marrones o verde oscuro.
Deja caer el ancla en el centro del claro y da cadena contando con el borneo, para no barrer la pradera de los lados.
Boyas ecológicas y la ley
En cada vez más calas protegidas hay campos de boyas ecológicas fijadas con un muerto que no daña la pradera. Si hay boya libre, cógela. Y recuerda: fondear sobre posidonia está prohibido en las zonas protegidas de Baleares, con una app oficial que marca dónde no se puede echar el ancla.
Fondear bien es cuestión de dos minutos: mirar el fondo, buscar el claro y, si hay boya, usarla. Un gesto pequeño que mantiene vivo el mar que nos regala cada verano.