Fondear

07 Jul. 2026 · Alberto Piedra

Ride Sea; Costa Asturiana

Ride Sea; Costa Asturiana

¡Adios Ribadeo! Partimos con los tanques llenos hacia una nueva etapa, un nuevo destino. Todo está por descubrir.  La Cap Camarat 755 WA va de cine. El Yamaha F350 es uno más de la tripulación. Al salir al Atlántico saliendo bajo el largo puente de Ribadeo enfilamos la costa rumbo al Este.  La etapa ha comenzado.

Hemos esperado una buena meteo para volvernos a lanzar a recorrer la costa norte, aunque el mar dista mucho de ofrecer unas condiciones de calma chicha. Pero todo está bien, ya que la Jeanneau navega perfecta incluso con olas respetables. Además llevamos un razonable despliegue en equipos de seguridad. 

La costa se proyecta como un frente rectilíneo de acantilados salpicados de playas y entrantes que se suceden hasta el infinito. Las paredes verticales como la del impresionante Cabo de Peñas que es el punto más septentrional de Asturias son majestuosas.

 

 

 

Parada en Viavelez

 

La entrada al pequeño puerto de Viavelez es impactante. Da "un poco de cosa" acercase pues, aunque el mar está bueno, hay algo de oleaje. Pasamos el segundo espigón de poniente tras dejar atrás el del Este que defiende el puerto de la mar, y enseguida encontramos un tercer espigón que te obliga a virar suavemente mientras te adentras en un recoveco minúsculo. Estamos en marea baja, de modo que hay que andarse con ojo en la sonda, especialmente en un lugar que nos resulta desconocido. Ya vemos los pequeños pesqueros fondeados mientras descubrimos que el puerto vuelve a hacer otro meandro en el que decidimos no adentrarnos por miedo a tener insuficiente calado.

 

 

Sin lugar a dudas el pueblo pesquero mas hermoso de la cornisa cantábrica. Su puerto con las pequeñas barcas nos hacen presenciar una imagen única. Adentrarse por sus callejuelas y oler el mar nos recuerda la vida de los pescadores de antaño.

 

 

En las siguientes millas descubrimos un montón de pequeñas calitas con playas entre un paisaje rocoso con infinitud de rocas que bordear. Pequeñas playas como las de Pormenande y algunas más grandes como la de Arboces en las que decidimos no parar para llegar hacia Ortiguera y Navia.

 

 

La Ría de Navia

 

Acabamos de pasar el minúsculo puerto de Ortiguera que no ofrece ningún resguardo digno de llamarse así, aunque si que tiene una larga rampa para poder subir y bajar pequeñas embarcaciones. Pasamos delante del faro de Ortiguera y enfilamos rápidamente la entrada de la ría de Navia que en nada se parece a las rías gallegas ya que se trata verdaderamente de un río ancho cuya desembocadura se funde en el océano.

Si no has entrado nunca en ella, la cosa no parece excesivamente franca. Te tienes que ceñir por un estrecho canal pues a ambos lados ves como las olas rompen debido a los arenales que rodean su desembocadura. Al entrar dejas con cuidado a la derecha la playa de Navia y entonces ya te sientes de nuevo con seguridad. Tras navegar una milla por un canal de unos 100 metros de anchura llegas a Navia y puedes seguir navegando con toda tranquilidad río arriba.

 

 

 

 

Haciendo surf con la Jeanneau; Un juego divertido

 

En Asturias pudimos disfrutar de una experiencia muy divertida y que de alguna manera se asemeja al surf. Las olas que nos entraban en ocasiones por la popa al arrumbar a alguna playa o ensenada nos hacían cambiar drásticamente nuestra velocidad. Llevábamos el barco a poco más de 1.000 revoluciones navegando tranquilamente a 6 nudos. Cuando llegaba la ola, de unos dos metros por la popa del barco, este se subía sobre ella mientras el barco se aceleraba casi de inmediato a 18-20 nudos sin tocar para nada la palanca de gases.

A veces para arrancar el surf es necesario dar un “empujón” de potencia con el motor para terminar de centrar el barco en la cresta y luego reducir gas para permanecer siendo empujados por ellas.

Es una grata sensación pues te encuentras más alto que el resto del mar lo cual te ofrece una visibilidad inmejorable como si permanecieses subido en lo alto de una pequeña atalaya. ¡Que gozada!

Permanecer subido sobre la ola durante un par de minutos mientras te acercas a la playa a 20 nudos y casi en silencio sin meter motor es algo diferente, y un juego del todo recomendable, eso sí mientras no te dejes acercar excesivamente a la playa en donde la ola va formando su rompiente que podría llegar a atraparte.

 

 

Puerto de Vega

Pasamos por delante del puerto de Vega en el que entramos hasta el fondo y pudimos imaginar lo que debe ser la entrada con temporal del noroeste! Tan bonito como peligroso por no decir un suicidio! Pero como las condiciones eran buenas nos metimos bien adentro y descansamos unos minutos mientras nos zampamos algo de comer. El fondo del puerto si que queda bien resguardado! Amarres deportivos no hay ninguno pero siempre es posible abarloarse a algún pequeño pesquero y descansar un rato. Se trata de otro lugar realmente lleno de encanto.

Puerto de Vega es uno de los pueblos mas bonitos y pintorescos de la cornisa cantábrica.

Y nuevamente rumbo al Este hacia Luarca. Esta vez gas a fondo para meter un pequeño avanzón en la singladura pues no tenemos todo el tiempo del mundo.  

 

Luarca

Está rodeada de montañas y es la capital del concejo de Valdés, conocida como la Villa Blanca de la Costa Verde, y tiene un gran puerto pesquero de los más bellos del occidente de Asturias. Villa del ilustre Severo Ochoa de donde era natural el famoso Premio Nóbel de Medicina.

Continúan los acantilados salpicados de vez en cuando por algunas playas y entrantes como la playa de Cueva. Tras pasar el cabo de Busto avanzamos muchas millas hasta llegar a la ría de San Esteban de Pravia. Los rincones por descubrir son infinitos y muchos de ellos de gran belleza como la playa del silencio. Pero está claro que no es posible conocerlos todos y que quedará mucho por conocer para otras singladuras.

La mar esculpe en Luarca uno de los paisajes marinos más bellos del Principado; sus acantilados dan paso a un sinfín de playas y de magnificas ensenadas como la del Río Esva.

 

Cudillero

El mar estaba más fuerte de lo esperado y decidimos descansar en el nuevo puerto de Cudillero situado frente de la bella localidad que le da nombre. El lugar está muy animado y todo el mundo es afable. Charlamos con un pescador aficionado que nos comentó las grandes piezas que pescaba cuando el mar está más revuelto. A estribor existen tres pantalanes para embarcaciones de recreo pero de uso particular. No hay servicios ni facilidades, pero el puerto está perfectamente protegido.

 

San Esteban de Pravia y el Río Nalón

La entrada a la Ría de San Esteban no supone ningún peligro al menos en las condiciones en las que llegamos. Su entrada es clara y sin obstáculos. Avanzando unos cientos de metros llegas a San Esteban de Pravia, localidad llena de encanto. Y haciendo algunos kilómetros río arriba descubres algunos viejos embarcaderos frente a un paisaje frondoso. El castillo de San Martín te sorprende pues no esperas ver una construcción con torreones y pantalán de piedra justo en la orilla del Nalón.

 

 

Tras un cerrado viraje a derechas pasas bajo un gran puente por el que circula la nacional 632. Nos encontramos en mitad del delta del Nalón en donde se encuentra una pequeña isla, pero aún podemos seguir remontando río arriba durante algunos kilómetros más. Como no conocemos la zona navegamos a una moderada velocidad cercana a los 20 nudos y en un suave planeo.

 

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