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07 Jul. 2026 · Alberto Piedra

Fuego a bordo

Fuego a bordo

El fuego es el peor enemigo de los barcos y la situación más peligrosa que puede ocurrir. Dependiendo del tipo de material de construcción y de la causa que lo haya originado, tendremos que tratarlo con la misma urgencia pero de distinta manera.

 

Afortunadamente no hay muchos, pero según las estadísticas, la mitad de ellos conducen a la pérdida total de la embarcación. La mayor parte de los incendios tienen lugar en los puertos que es donde pasan la mayor parte del tiempo. Y cuando ocurren en un puerto lo normal es que ardan varios barcos contiguos pasando el fuego de uno a otro y generando desastres aún mayores.

 

 

 

 

La mayor parte de los incendios ocurren por causas eléctricas, casi siempre por instalación de prolongadores y enchufes múltiples que no están pensados para soportar la potencia de los aparatos conectados. Mucho cuidado con los convectores de calor y estuchas eléctricas ya que consumen como mínimo 2 Kw y eso es bastante potencia. Haga la prueba en casa. Coja un prolongador y conecte dos convectores eléctricos a la misma base de enchufes. Verá como pasados unos minutos el cable empieza a calentarse! Si las conexiones no son buenas debido a una posible oxidación del enchufe en ambientes marinos, el peligro es mucho mayor. Desgraciadamente muchos armadores, y con el propósito de evitar humedades, tienen la osadía de dejar el convector enchufado durante varias semanas cuando se van a sus casas. Además de estar prohibido es sumamente peligroso.

 

Navegando, el fuego eléctrico es también el primer culpable de los incendios a bordo. Las baterías tienen mucha energía almacenada y un cortocircuito debido a dos cables que se tocan o una pieza metálica caída en un lugar inapropiado son suficientes para producir un sobreamperaje brutal capaz de provocar un fuego. Tenga presente que a 12 voltios los cables eléctricos tienen que ser bastante gruesos (o muy gruesos) cuando el aparato consuma mucha potencia. Es el caso del motor de arranque del barco o por ejemplo del molinete del ancla que puede llegar a consumir cerca de 2.000 watios. A igualdad de potencia (2000 watios) cuanto más baja sea la tensión (12 voltios del barco frente a 220 voltios de los enchufes) más gordos tendrán que ser los cables. Por esto, un aparato de 2.000 watios a 220 voltios tendrá un cable normal, mientras que a 12 voltios el cable deberá ser tan gordo como el dedo meñique. Si se pone un cable de menor grosor, este se calentará cada vez más hasta provocar un incendio por exceso de calor.

 

 

 

Es peligroso sustituir un fusible por otro de mayor amperaje inapropiado, o peor aún por un cable eléctrico o un cacho de papel de aluminio, como hemos podido observar en ocasiones. Si hay un problema con el circuito eléctrico el fusible no actuará y tendremos un incendio eléctrico asegurado. Evite los múltiples de enchufes mal dimensionados, los empalmes mal hechos dentro de las cajas de registro. Si tiene que instalar nuevos aparatos utilice cables ignífugos. Si su barco es antiguo verifique que el circuito de las baterías tiene interruptores de corte para cada positivo de batería y otro común para el negativo. 

 

 

Los efectos son devastadores incluso en los barcos metálicos, y aunque el casco no arda puede llegar a fundirse especialmente con los cascos de aluminio cuya temperatura de fusión es bastante más baja que la del acero. El aluminio fundirá dependiendo de la aleación a unos 500ºC perfectamente alcanzables durante un incendio. Si el casco es de fibra, el fuego generará gases muy tóxicos al arder el poliéster haciendo desaparecer el casco en medio de una densa y dañina humareda negra. Al contrario de lo que podría parecer, el barco de madera es el que mejor resiste el fuego ya que se quema con un ritmo constante y sin generar gases tóxicos y sin deteriorarse la estructura mientras está ardiendo.

                                                 

 

 

Etapas de un incendio

 

a) Etapa Incipiente: no hay llama, la temperatura es baja y hay poco humo, se generan gran cantidad de partículas de combustión invisibles

b) Etapa Latente: aumente la cantidad de partículas y se hacen visibles en forma de humo

c) Etapa de Llama: se ha alcanzado el punto de ignición y comienzan las llamas aumentando el calor y disminuyendo el humo

d) Etapa de Calor: gran cantidad de llamas, calor, humo y gases tóxicos

 

Los extintores

Existen cinco tipos de fuegos, comenzando por el de tipo “A” llamado fuego sólido como por ejemplo el de una madera ardiendo, el de tipo “B” cuando es un líquido en combustión el que arde, de tipo “C” cuando es un gas el que arde como el propano, de tipo "D" de metales ligeros como el aluminio y de tipo "E", incendio de aparatos eléctricos bajo corriente.

Para cada tipo de fuego existe un extintor adecuado, aunque hay extintores que valen para varios tipos a la vez. Los fuegos sólidos se apagan mejor por enfriamiento y por ello nos valdrá un extintor de agua, de espuma acuosa o de polvo y Co2. Para los fuegos tipo “B” generados por ejemplo por gasolinas o pinturas ardiendo, podremos utilizar extintores adecuados al tipo “A” y además los que funcionan con gases inertes por sofocación al evitar la llegada de oxígeno a la combustión. Por supuesto no olvidaremos lo primero de todo cerrar la llave de paso de la gasolina. Los fuegos de tipo “C” con gases ardientes pueden ser apagados únicamente por sofocación, por lo que debemos utilizar extintores de gases inertes, o con productos inhibidores de la combustión. Los de tipo "D" se extinguen suprimiendo la reacción en cadena con extintores especiales. Con los de tipo "E" jamás debemos de utilizar agua ni ningún fluido conductor de la electricidad como la espuma porque lo único que haríamos sería avivarlo, se deben usar extintores de polvo seco o gas inerte

Los extintores deben estar fijados en sitios visible y fáciles de coger. Los utilizaremos en posición vertical y a unos uno o dos metros de distancia de la base de las llamas. Dispare contra el combustible que origina el fuego y no contra las llamas, y tenga presente que una vez disparado tendremos por termino medio de 5 a 10 segundos de uso, antes de quedar vacío.

 

Los hay de presión permanente con un manómetro que indica la presión dentro de la botella, o con una carga de Co2 que debemos percutir antes de utilizar quitando el seguro y apretando a fondo la palanca. Estos últimos son más seguros y no se disparan solos accidentalmente como a veces ha ocurrido con los de presión permanente. En cuando a su capacidad, los encontraremos de uno, dos, seis o más kilos. Pero tenga presente que conviene llevar al menos dos de los pequeños que al ser más manejables podremos utilizar entre los huecos del compartimiento del motor. Todos los veleros tienen un tapón en la tapa del motor por la que podremos meter la boca del extintor en caso de fuego en el motor sin tener que abrir peligrosamente la tapa.

En el interior del extintor puede haber agua que se mezcla con un agente químico emulsionante, encargado de generar una espuma densa que al proyectarse contra el combustible ardiendo creará una frontera entre el fuego y el oxígeno del aire. Muy eficaces contra los líquidos ardiendo (gasolinas, disolventes pinturas, etc…) El agua enfría la combustión y la espuma bloque el oxigeno. Otro tipo de extintores son los de polvo seco que suele ser Bicarbonato potásico que al caer contra lo que está ardiendo crea una película impidiendo el paso de oxigeno y además inhibe la combustión. Este tipo de extintores es más adecuado contra fuegos eléctricos ya que al no haber agua uno no tiene que correr además con el peligro de electrocución… Pero en un barco (navegando) los 12 voltios de la batería no crean problemas de electrocución, aunque sí en puerto mientras estemos enfuchados en el pantalán. Contra los gases ardiendo lo único que podemos hacer es asfixiarlos quitando el aire de alrededor y esto lo conseguiremos con extintores de CO2 que se reconocen por tener un gran cono de expansión en su salida o extintores de gases inertes, como por ejemplo el  helio.

 

 

Uso del extintor

 

1) Utilice el extintor adecuado al tipo de incendio producido.

2) Tire de la abrazadera y saque el pasador de seguridad

3) Dirija la manga y la boquilla hacia la base del incendio, inclínese hacia el frente para aminorar el impacto del calor y los gases que están en la zona de arriba.

4) Acérquese por barlovento al fuego, con el viento por detrás suyo y nunca el de la espalda al fuego.

5) Vaya avanzando lentamente dirigiendo la manguera de derecha a izquierda haciendo un barrido sobre la base del incendio

6) Vacíe totalmente el extintor.

 

Respecto al combustible debe saber que el diesel es mucho más seguro que la gasolina, ya que esta última genera a la misma temperatura muchos más vapores inflamables y su punto de inflamación es inferior al del gasoil.

Una causa típica de explosión se debe a los gases inflamables almacenados en el compartimiento de un motor intraborda que lleve cierto tiempo sin ser utilizado. Si la admisión de combustible pierde un poco de gasolina, durante el verano, el calor la evaporará, dando como resultado una auténtica trampa explosiva. Por ello antes de meter la llave de contacto y pretender arrancar es prudente ventilar los motores y airear el interior del barco. Es una estupidez almacenar la lata de aceite en el compartimiento del motor, o llevar productos inflamables de l

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