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07 Jul. 2026 · Alberto Piedra

Ride Sea; comienza la aventura

Ride Sea; comienza la aventura

Finalizaron las primeras 650 millas náuticas desde Vigo a Royan en Francia con un rotundo éxito.  Más de mil kilómetros recorridos en una Jeanneau motorizada con el Yamaha F350, que nos han llenado de experiencias y colmado de satisfacciones…

Son tanta las vivencias que se agolpan, que uno no sabe realmente por donde empezar. Galopadas salvajes sobre mares de fondo tendidos, 50 nudos por el interior las rías, momentos de calma perfectos en rincones ideales, surfeadas en olas espectaculares, navegaciones durísimas por las Landas Francesas, impetuosas entradas a puertos como el de Cap-Bretón en donde con marea baja hay que saltar una auténtica rompiente, la increíble aproximación a la bahía de Archachón con olas rompientes barriendo todo el canal de entrada,…

Una celebración durante la cena de inauguración de la vuelta a España "Ride-Sea".

Afortunadamente todo el material filmado será poco a poco desgranado en diversos artículos que aparecerán en las próximas semanas tanto en Fondear.com como en la web del evento www.RideSea.com. Por ahora más de 5.000 fotografías y varios cientos de secuencias de vídeo filmadas en alta definición.

...¿Velocidad máxima? Sin demasiados trimados, con 4 personas a bordo alcanzamos exactamente los 50,1 nudos...

A pesar de haber navegado “únicamente” la 1º fase de la vuelta a España hasta la desembocadura del río Garona en la larguísima ría de La Gironde, tenemos muy claro las conclusiones de la extensa prueba de navegación realizada sobre la Cap-Camarat 755-wa equipada con un fueraborda Yamaha F350-V8.

¡Soberbia! Así es. Con total franqueza hemos de afirmar que el conjunto barco/motor ha sido impecable. Tras someter al barco a duras pruebas bajo variados estados de la mar, con diferentes oleajes, rompientes, mareas y demás inclemencias, la conclusión es clara.

Con una Cap-Camarat 755 es posible afrontar el Atlántico y navegar incluso en las peligrosas costas de las Landas Francesas que hasta los Bretones intentan esquivar. Ya desvelaremos porqué, pues pudimos experimentarlo y con mucha intensidad…

YAMAHA F350:  IMPRESIONANTE, esta es la palabra. Despega en pocos segundos para alcanzar los rápidos  25 a 30 nudos. Y ahora viene lo bueno… Mientras que en un barco normal ya estas  acercándote a la zona “prohibida”,  aún disponíamos de un apabullante margen de potencia, capaz de catapultarnos aún a mucha más velocidad.

Queríamos poder responder muchas preguntas pero sobre todo pasarlo bien. Queríamos saber si es posible hacer un verdadero Raid costero de muchísimas millas, conocer si los depósitos ofrecen capacidad y autonomía para afrontar duras y largas etapas, comparar diferentes potencias y motorizaciones, saber elegir entre una motorización de 1 ó 2 fuerabordas, conocer como se duerme, se cocina, se vive en una pequeña cabinada, día tras día, etapa tras etapa, milla tras milla.

Cap-Camarat 755 wa versión luxe, con un impresionante V8 de Yamaha  cuyo color azul “Yamaha” conjuga a la perfección con el casco azul marino de la Jeanneau.

 

Y la verdad es que hemos conseguido atesorar muy bellas e intensas experiencias, además de por descontado, recorrer casi palmo a palmo miles de kilómetros de litoral tanto Español como Francés. La elección de la Cap-Camarat 755-WA para realizar el Ride-Sea no fue ni mucho menos aleatoria.

 

 

El barco

Tuvimos que descartar para elegir; Un velero es lento y cala mucho. Es imposible navegar  las muchísimas millas recorridas en un período de tiempo corto. El calado reducido fue también prioritario pues sabíamos que tendríamos que entrar en rías de muy escaso fondo y con variaciones importantes de marea. Por ello decidimos optar por un barco a motor, a pesar de nuestra afición y entusiasmo por los veleros de crucero.

En general las semirrígidas no ofrecen la habitabilidad mínima necesaria para afrontar un verdadero “camping náutico”. Por esloras hubiera sido incómodo hacerse a la mar con algo menor a 5 ó 6 metros y tampoco queríamos ni podíamos afrontar los costes y problemáticas asociadas a barcos de más de 8 ó 9 metros de eslora.

Tras barajar las diferentes opciones y pensar a conciencia sobre la mejor solución, decidimos la Jeanneau Cap-Camarat 755wa que ha resultado finalmente una decisión perfecta que nos ha permitido además de navegar, disfrutar de su espléndido y bien logrado diseño. Lo mejor sin lugar a dudas… Su carena.

Teníamos nuestras dudas y miedos ya que sabíamos que deberíamos afrontar momentos intensos con mares “enérgicas”… El norte es así. Y no tendríamos siempre la posibilidad de detenernos a la primera noticia de mareadilla, a riesgo de hacer interminable el recorrido.  

El casco es verdaderamente rígido y navega a placer. Naturalmente en el interior de las rías con el mar como un espejo, el barco va como la seda. ¿Velocidad máxima? Sin demasiados trimados, con 4 personas y depósitos casi llenos alcanzamos exactamente los 50,1 nudos medidos con un GPS Garmin Colorado... Y tan panchos, como ya tendremos también el tiempo de explicar.

 

Cap Camarat 755 wa.

Un diseño perfecto

 

Sabíamos que un gran fabricante como lo es Jeanneau nos daría buenos resultados, máxime con un modelo ya veterano en el mercado y por tanto más que probado y reconocido. Aún sin conocer a fondo sus ahora ya demostradas prestaciones marineras, nos tentaron sus curvas de cubierta y su atractivo diseño.

 

En esta gama de esloras, es posible escoger entre cabinadas con la cubierta alta y por tanto mejor habitabilidad interior pero que dejan bastante inutilizada la zona de proa por mucho que pongan delgadas colchonetas sobre sus curvadas superficies, o bien por diseños “walk-around” que sacrifican un poco la altura interior al tener la cubierta más baja, pero que a cambio ofrecen una cubierta en proa, totalmente plana, protegida, y de gran amplitud.  Es el caso de nuestra 755wa que posee una zona de proa totalmente acolchada por comodísimas colchonetas y preparada para disfrutar del aire libre. Al fin y al cabo la vida se hace en el exterior, dejando la cabina para ir a dormir.

  

 

 

Comienza la aventura

Pero la verdadera prueba de mar comenzó ya desde la primera etapa al dejar atrás las islas Cíes y con una mar de fondo tomada por la amura de babor y de unos 3 metros, eso sí bastante tendida y uniforme. Empezaba la gozada. Navegábamos como Neptuno, por debajo de 3.000 revoluciones de nuestro seductor Yamaha V8 y haciendo un cómodo crucero de unos 25 nudos.

 

Yamaha 350 V8

¿Seductor? Bueno la verdad es que es mucho más que eso. Allá por donde hemos pasado a lo largo de muchas decenas de puertos deportivos, el barco ha resultado doblemente atractivo gracias a su sorprendente motorización. En Santander y delante del paseo marítimo generó un verdadero revuelo entre los transeúntes del sardinero.

Mientras repostábamos en la gasolinera que tanto sirve a los coches que pasan por el paseo marítimo, como para los barcos de puerto chico, aquello parecía como si la selección española acabara de desembarcar en Barajas…. ¡Menudo follón!  Hasta en Arcachon (Francia) más de uno se paró y no pudo contener su inquietud por preguntarnos si realmente este era el nuevo V8 de Yamaha. Pues más claro el agua, ya que lo pone en su carcasa exterior.

¿Demasiada potencia para un barco de 7,5 metros y 1,7 toneladas? Quizás es lo que se podría pensar de primeras dadas. Nosotros mismos lo pensamos también… antes de empezar a navegar con él.

La realidad es bien distinta como tendremos la oportunidad de explicar en los textos de las diferentes etapas. Lo importante a destacar es que el Yamaha 350 V8 es un propulsor que nos ha sorprendido por su seguridad de funcionamiento, su capacidad de estirar y estiraaaaar más y más hasta límites que pudieran parecer impropios para este tipo de embarcaciones. La reserva de potencia que ofrece es impresionante.

Esta es la palabra. IMPRESIONANTE. Despega al planeo en pocos segundos y entonces cortas bastante la palanca de gas para mantenerte en un crucero rápido de 25 a 30 nudos. Y ahora viene lo bueno… Cuando en un barco normal estas ya acercándote a la zona “prohibida” en donde cada vez cuesta más arrancar algún nudo al GPS en torno a los 40 nudos, la realidad se muestra apabullante para nosotros...

Con el trim muy arriba la arrancada no es correcta pero el golpe de Spray muy impactante

 

Llevando el barco a 20 nudos mientras recibes una atractiva brisa en la cara y una relativa sensación de buena velocidad, la Cap-Camarat acelera de 20 a 40 nudos con un brío y alegría mucho más intensos que de 0 a 20 nudos.

 

La aceleración se hace notar con más intensidad en esta

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