07 Jul. 2026 · Alberto Piedra
Los Arquitectos Navales
Muchos conocemos los nombre de barcos míticos como el "Ranger", el "Myth" o el "Pen Duick", famosos por realizar grandes hazañas, conseguir records, o ganar importantes regatas. Pero detrás de cada uno de ellos hay un gran maestro, un mago que los concibió.
También hay barcos famosos que han entrado en la historia por sus prestaciones, su gran calidad calidad o éxito comercial. Marcas como Swan, modelos como el Sangria o el Figaro. Y para cada uno de ellos, siempre hay un genio del diseño naval, muchas veces olvidado.
Son los arquitectos navales que supieron crear barcos bien concebidos. Los primeros yates fueron creados por astilleros de pesqueros y de mercantes que adaptaban estos modelos a los nuevos armadores. Pero con el tiempo algunos se especializaron y otros nuevos nacieron con el único propósito de crear barcos de recreo y de regatas. Conozcamos a algunos de ellos...
Colin Archer (1.823-1.921)
Célebre Noruego, famoso por diseñar barcos muy marineros como el Fram concebido para las exploraciones polares de Amundsen. Sus diseños tenían una popa ancha, pesada y duradera, pero eran confortables y muy seguros. No estaban concebidos para ganar regatas, pero dieron excelente resultado en navegación de altura. Tan bien fabricados fueron, que todavía varios cientos de ellos navegan hoy en día!
Nathanael Herreshoff (1.848-1.939)
Tenía su astillero en Bristol cerca de Rhode Island, en Nueva Inglaterra. Sus barcos eran tan avanzados que se ganó el sobrenombre de ‘Capitan Nat Herreshoff, el brujo de Bristol’. A él le debemos el primer catamarán de recreo, y grandes barcos ganadores de muchas regatas. Uno de los más célebres el Gloriana, revolucionó la forma en que se diseñaban los barcos, con su proa tendida hasta la quilla. Diseñó cinco barcos ganadores de la Copa América: El Vigilan 1.894, el Defender 1.895, el Columbia 1.899, y el Reliance 1.903 y el Resolute en 1.920.
Hasta 2.003, el Reliance tenía el privilegio de ser el mayor velero de un solo palo jamás construido, con un palo de 57 metros, 43 metros de eslora y una eslora de flotación de 27 metros, con 6 metros de calado. Eran necesarios 66 tripulantes para manejarlo. El casco y la jarcia estaban totalmente al límite de la resistencia que los materiales de entonces, no pudiendo soportar el barco más que regatas locales en aguas relativamente tranquilas.
William Fife III (1.857-1.944)
Este escocés diseñó barcos menos rápidos que Herreshoff pero fue en su época el mejor arquitecto naval a este lado del Atlántico. No tenía grandes conocimientos científicos y de hecho no consiguió ganar a los barcos de Herreshoff en las tres Copa América en las que compitió con sus Shamrock fabricados para Lipton. La belleza en la línea de sus barcos y la calidad de construcción nunca fue superada.
Charles Nicholson (1.868-1.954)
Era un gran admirador de los diseños de William Fife y continuó el trabajo de este último. Fue uno de los primeros en empezar a utilizar el aparejo Marconi y diseñó varios barcos clase ‘J’ para la Copa América: El Shamrock IV, Shamrock V, Endeavour, y el Endeavour II. Fue un gran experto en conseguir optimizar la repartición de los volúmenes de la carena. Los Endeavour construidos en 1930 quedan como unos de los más bellos veleros jamás construidos.
W. Starling Burgess (1.878-1.947)
Su padre Edward diseñó tres barcos vencedores de la Copa América de los años 1.880. Cincuenta años más tarde le tocaba el turno a su hijo William que también diseño 3 barcos vencedores en la clase ‘J’; El Enterprise 1930, el Rainbow 1934, y el Ranger 1937. Sus diseños eran menos elegantes que los de su diseñador rival Nicholson (ver Camper & Nicholson) pero eran más rápidos. Utilizó los primeros mástiles en aluminio, cubiertas equipadas con extraños dispositivos conocidos como winches, y modelos a escala para estudiar su comportamiento hidrodinámico en piscinas y laboratorios.

Diseño la bella goleta Niña, consiguió una Fastnet en 1.928, y veintiocho años más tarde la regata de las Bermudas. Fue una persona muy emprendedora e inquieta, escritor, constructor de aviones bajo licencia de los hermanos Wright e incluso se le atribuye el tipo de letra conocido en imprentas como Times New Roman.
John Alden (1.895-1.962)
Diseñó entre las 2 guerras mundiales muchos barcos de crucero, especialmente goletas muy apreciadas por los armadores en esa época. Estaban inspiradas en las goletas de pesca utilizadas en Nueva Inglaterra. Eran barcos elegantes y cómodos capaces de navegar en cualquier estado de la mar y no por ello lentos. Uno de sus pequeños modelos, el Svaap un ketch de 10 metros de eslora construido en 1.925 dio una de las primeras vueltas al mundo en ‘solitario’ patroneado por su armador William Robinson que siempre viajaba, eso sí, con su cocinero.
Philip Rhodes (1.895-1.974)
Arquitecto naval de Estados Unidos que diseñó desde pequeños monotipos a yates de regatas, cruceros de lujo, o dragaminas. Dibujó un Copa América de 12 metros, con el que consiguió el triunfo a manos del Australiano Gretel en 1.958. Por entonces se pensaba que los veleros de deriva (sin quilla) eran válidos sólo para aguas someras en las que el riesgo de colisión con un fondo impreciso aconsejaban esta elección, pero que en ningún caso eran válidos para navegaciones de altura y para rumbos cerrados que forzaran las orzadas. Rhodes demostró lo contrario, con sus múltiples éxitos con barcos dotados solo de orzas, que consiguieron ganar regatas transatlánticas y también la regata de las Bermudas con el Carina en 1.952. En general sus barcos eran más ligeros y de mejores prestaciones que los de Alden, y más espaciosos y elegantes que los de Stephens.
Uffa Fox (1.898-1.972)
Inglés que diseñó pequeños veleros con quilla y de deriva, pero sobre todo famoso por ser el padre de los casco planeadores. Estaba convencido que al igual que un barco de motor, un velero podía también planear liberándose de su velocidad máxima limitada por su eslora. Consiguió muchas victorias con su Avenger en la clase de 14 pies sobre 1.928. Fue el primer velero que planeaba. También diseñó otros barcos más grandes como el Wishbone, un clásico de la época.
John Laurent Giles (1.901-1.969)
Fundó su gabinete de arquitectura naval en 1.927 siendo con los años uno de los más importantes junto con el de Sparkman & Stephens. Diseñaron más de 1.000 barcos desde cruceros, regatas a megayates. Fue muy valorado por sus veleros de desplazamiento como el célebre Vertue de 7,6 metros del que se fabricaron 230 barcos, o el Wanderer III. Su famoso Myth of Malham fue revolucionario por su desplazamiento ligero gracias al empleo de tecnologías utilizadas en la aeronáutica, su fina quilla y su foque que llegaba hasta la cabeza del palo. Con él se ganaron las Fastnet de 1.947 y 1.949. Fue el primero en dibujar veleros con el espejo de popa inclinado hacia delante con lo que conseguía aligerar la cubierta. El modelo Miranda IV de 1.951 tenía el timón separado de la quilla lo cual anunciaba la llegada del periodo moderno.
Olin Stephens (1.908-2.008) (Sparkman & Stephen)
El más importante arquitecto naval del siglo XX para yates de recreo, nació en Nueva York, y a los 19 años abandonó sus estudios y se asoció con Drake Sparkman para crear el mundialmente famoso estudio Sparkman & Stephens. Más de 2.000 diseños creados durante 50 años de carrera. Sus barcos han conseguido todos los honores, ganando regatas locales, regatas oceánicas y naturalmente la Copa América.
Diseñaron cascos largos y finos con superficies mojadas minimizadas, de quillas relativamente profundas y muy equilibrados, desmarcándose de lo que se hacía en la época (cascos anchos y pesados solo válidos para vientos portantes). En 1.931 ganó la regata Transatlántica y la Fastnet, en el 1.932 la regata de las Bermudas, y en el 1.933 de nuevo la Fastnet, con su legendario Dorade diseñado cuando solo tenía 22 años de edad. En Copa América consiguió victorias en 1.964 con el Constellation, en 1.967 y 1.970 con el Intrepid, en 1.974 y 1.977 con el Courageous, y en 1.980 con el Freedom.
Jean Jacques Herbulot (1.909 -1.997)
Arquitecto de construcción que se pasó a la arquitectura de barcos diseñando un centenar de barcos de distintas esloras. Famosos barcos como el Vaurien o el Corsaire salieron de su pluma. Fueron barcos diseñados para ser construidos de forma económica, lo que permitió la popularización de la vela en Francia.
André Mauric (1.909-2.003)
Buen regatista. Ingeniero y carpintero marsellés, y uno de los arquitectos navales más prolíficos y creativos de su generación. Comenzó en la época clásica en la que todavía para diseñar se utilizaban las maquetas de semicascos para dibujar las distintas secciones, pero supo evolucionar con los tiempos modernos que se avecinaban. Creador del France I y II que compitieron en la Copa América, Los Kritter 5 y 8, y el famosísimo PenDuick VI de Tabarly. Diseñó el First 30 para Bénéteau del que se produjeron más de 1.000 unidades al ser el barco oficial para la vuelta a Francia desde 1.979 a 1.981.
Ericus Van de Stadt (1.910-1.999)
Holandés pionero de los métodos de construcción modernos actuales, inicialmente con el contrachapado marino en 1.930 y luego con las resinas. Famoso por su Pioneer de 9 metros en 1.955 al ser el primer fibra de vidrio fabricado en serie en Europa. En 1.961 diseñó con Giles el famoso Stormvogel, un ketch de 22 metros realizado en contrachapado, barco de desplazamiento ligero quilla fina y timón separado capaz de planear con buen viento, ganador de muchas regatas incluida la Sydney-Hobart.
Bill Lapworth (1.919-2.006)
Original de California, creó la carena tal y como actualmente la concebimos. Su famoso Cal-40 de 1.963 reducía al mínimo la superficie mojada y su timón separado de la quilla fue también muy innovador. Con él ganó la Transpac de 1.965, 1.966, 1.967, la SORC, y la regata de las Bermudas de 1.966.
Bill Lapworth consiguió conjugar los conceptos de desplazamiento ligero con la fabricación en serie, consiguiendo prestaciones de competición a precios muy inferiores a los de barcos hechos a medida tres veces más caros. Con el Cal-40 demostró que un barco de serie puede ganar competiciones de alto nivel.
Si bien no orzaban como los mejores, a cambio eran capace