Archivo · Por Alberto Piedra · 07 Jul. 2026
El ruidoso acoso a los océanos
La contaminación acústica no sólo acosa a la fauna marina, la destruye. Mucho de los ruidos generados por los equipos de sonar dañan los "oídos" de los mamíferos marinos.

La contaminación acústica no sólo acosa a la fauna marina, la destruye. Mucho de los ruidos generados por los equipos de sonar dañan los "oídos" de los mamíferos marinos. Los potentes sonars de pesqueros profesionales son utilizados para detectar a los bancos de peces y cazarlos hasta la exterminación. Ya hemos acabado con las tres cuartas partes de la vida en los océanos... ¿Continuaremos hasta dejarlos estériles?
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Cuidado con las sondas

Ahora los sonar son capaces de “ver” a cientos de metros de profundidad, y con resoluciones cada vez más detalladas. Sistemas de filtrado de señales digitales, emisiones de pulsos, haces de apertura variable y emisiones en multi-freciencia logran avances resolutivos tan sorprendentes como peligrosamente eficaces si se usan de un modo irresponsable.
Escepticismo recalcitrante
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La culpa no es de la tecnología… pero ayuda


Black Rock: Los desastres no ocurren solo en nuestro país. Por ejemplo los bancos Birmanos son cosa del pasado. Durante 2009 pudimos bucear en un Parque Marino de Birmania en teoría protegido. La realidad es apabulllante y triste. Contamos más de 15 pesqueros locales faenando en la zona protegida con redes prohibidas internacionalmente, que no disciernen entre un boquerón y un delfín.
Los barcos intimidan a los escasísimos yates de recreo y de buceo, que pudieran denunciar tales desmanes. El resultado es patente, y genera una gran desazón y congojo, al comparar lo que es y lo que fueron hace sólo una decena de años cuando el Comandante Cousteau valoró estos mares como uno de los más bellos de la tierra... Eso es cosa del pasado... Lo podemos asegurar.
El mal uso del Radar
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