07 jul. 2026 · Alberto Piedra
Trucos para obtener el mejor Seguro Náutico

¡El mejor seguro no tiene porqué ser el más caro! Aunque a más coberturas más precio, a veces entre distintas compañías existen significativas diferencias de precio debido a los márgenes comerciales aplicados. Además lo lógico es conseguir una póliza que se adecue bien a nuestras necesidades.
Por ejemplo no tiene sentido pagar un seguro supercaro que cubra hasta la alta competición si nosotros nunca regateamos. Si sacamos muy poco el barco es muy lógico reducir sensiblemente la cuantía de la póliza a cambio de marcar una pequeña franquicia. Si por el contrario navegamos casi todas las semanas será más adecuado pagar un poco más y evitar los costes de franquicia.
En definitiva el mejor seguro es el resultado de:
· Elegir una compañía de completa solvencia
· Elegir un agente o correduría de gran seriedad y que marque márgenes lógicos y justos
· Elegir unas condiciones y coberturas que optimicen el costo de la póliza en función de nuestros programas de navegación.

Con un barco nuevo, lo más probable es que escojamos asegurarla con todas las garantías incluidas las averías particulares, ya que el valor de la embarcación que hemos declarado a la compañía de seguros corresponderá con el que hemos pagado. Pero si el barco es de ocasión es probable que prefiramos asegurarla con la opción de pérdida total (no cubre averías particulares), ya que según la antigüedad del barco algunas aseguradores aplicarán recargos o ni siquiera darán opción a asegurarla.
Para los barcos pequeños, a veces basta con asegurarlas a terceros. Asegurar contra perdida total nos cubrirá por si el barco se hunde o se destruye totalmente en un incendio o explosión, pero no nos cubrirá frente a daños parciales y por tanto es más barato que el "todo riesgo" total. Si nos alejamos de nuestro puerto base y solemos navegar en alta mar es muy recomendable contratar la asistencia marítima.

Existen
numerosas posibilidades y opciones por lo que siempre
aconsejamos pedir consejo y dejarse asesorar por varios expertos
antes de cerrar ningún contrato. Estos le podrán estudiar los
detalles de las pólizas adecuados a las características de su
barco.
Cuidado con las pólizas “chollo” ya que probablemente a la hora
de responder podrían hacerse los “remolones” y acabar todos
con problemas. La figura del asesor de seguros es fundamental
para conseguir conocer exactamente lo que estamos contratando y
cómo se comportará la aseguradora cuando se produzca un
siniestro.
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Las coberturas más contratadas:
Responsabilidad civil obligatoria
También conocida como RC, se trata de garantizar los daños
que causemos tanto a las personas como a las cosas,
barcos, diques, amarres... por culpa de nuestro barco o
por los objetos o personas que esta remolque y con los
límites de 336.566€. Se trata del seguro mínimo que ha de
tener cualquier barco de recreo a motor, incluidas las
motos de agua, así como aquellos barcos que carezcan de
motor pero de más de a seis metros de eslora. Responsabilidad civil voluntaria
Con
ella podremos aumentar los límites superiores al exigido
por la Ley, o asegurar embarcaciones no sujetas a la
contratación de un RC, pero que deseamos asegurar para
mayor tranquilidad nuestra. Los límites estarán entre los
150.000€ y los 600.000€. Defensa penal El seguro obligatorio no garantiza nuestra defensa ni nuestra representación en procesos judiciales si nosotros somos los culpables de un siniestro y necesitamos defensa jurídica. La importancia de no vernos solos en una reclamación de este tipo hace muy interesante la cobertura de esta garantía.
Reclamación de daños
Cuando un accidente nos produce daños materiales o
lesiones corporales a alguno de nuestros tripulantes, o
daños a sus pertenencias, la compañía reclamará al tercero
responsable o a su entidad aseguradora, de forma amistosa
o judicialmente y en nuestro nombre. Al contratar estas
garantías conseguiremos que nuestra aseguradora reclame
por nosotros los daños que nos han causado. Pérdida total o abandono Merece la pena su contratación ya que no siendo muy cara nos permitirá reponer la pérdida de nuestro barco por el valor que declaremos. Si tenemos un pequeño incidente o desperfecto tendremos que asumir nosotros el coste de la reparación, pero estaremos cubiertos frente a desastres totales, como el hundimiento, el incendio o la explosión de nuestro barco.
Averías particulares Es lo que normalmente se suele conocer como seguro a todo riesgo, y para que sea verdaderamente efectivo, debemos asegurar el barco por el valor real de la embarcación teniendo en cuenta todos los accesorios que le hayamos instalado. Si el barco es de ocasión pondremos el valor medio y real de mercado para este barco.
En
la valoración debemos incluir el precio del casco, el del
motor, la embarcación auxiliar y su motor, los accesorios
como son las velas, la electrónica, la balsa salvavidas,
la radiobaliza, los toldos y biminis, trajes de
supervivencia, efectos personales, etc… En caso de pérdida total, el precio reembolsado es el del barco en mercado de ocasión, calculado mediante unas tablas de depreciación que parten del valor del barco nuevo al cual se le descuentan unos porcentajes dependiendo del número de años que tuviera. Cuando la reparación a efectuar es parcial, la aseguradora pagará el arreglo sin tener en cuenta ninguna depreciación. Accidentes de ocupantes Con esta garantía cubriremos los accidentes que pudieran sufrir los ocupantes como invalidez, gastos médico-farmacéuticos o muerte. Podemos elegir entre dos capitales que nos ofrecen la mayoría de las compañías, entre 6.010,12 y 12.024,24 euros. Será necesario asegurar todas las plazas para las cuales está autorizado el barco.
Asistencia marítima Normalmente disponen de un número de teléfono gratuito al que llamar para dar un parte de avería, y poder exigir un remolque hasta el puerto mas cercano, pero no cubrirá más que esto y no la avería. Alguien podría pensar que para eso está Salvamento Marítimo. Sin embargo salvamento marítimo está para casos de extrema necesidad como por ejemplo una necesidad médica urgente o si nos estamos hundiendo. Si por el contrario resulta que nos hemos quedado tirados sin gasolina o que no sabemos regresar por la razón que sea, salvamento marítimo nos puede atender igualmente, pero no nos saldrá gratis nuestra imprevisión. En estos casos Salvamento marítimo nos reclamará una compensación económica según sus tarifas. Si disponemos de asistencia privada contratada podremos llamarles sin tener que recurrir a salvamento marítimo salvo para casos de extrema prioridad. La cobertura para Asistencia Marítima suele estar entre los 3.000 € y los 6.000 €.
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