07 jul. 2026 · Alberto Piedra
¿Su barco en Gibraltar?
¿Su barco en Gibraltar?

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El gobierno de "la roca" ha abolido recientemente las tasas de importación para convertirse en un puerto "libre de impuestos" y así atraer a armadores, que por su singular tipo de navegación oceánica no necesiten pagar los altos tributos que suponer tener un barco en España. ¿Es Gibraltar la respuesta correcta para nuestro barco? |
Hace pocos días charlábamos desde nuestra redacción con un atento aficionado barcelonés que nos explicaba, cargado de razón, sus dudas “metafísicas” en materia impositiva a la hora de comprar un barco nuevo con el que perderse por los mares del mundo durante unos años, dada la que está |
cayendo en este país. ¿Tiene en este caso sentido, matricular el barco en España y pagar un 33% de impuestos, que se dice pronto, sobre el valor de barco en astillero? ¡O sea, pagar un tercio más del valor del barco!
Seamos prácticos y por un momento olvídese de consideraciones geopolíticas. Actualmente lo único importante para un aficionado respecto a tener su barco en Gibraltar está relacionado con su intención de navegar fuera de las aguas Españolas y/o Europeas, dadas las apabullantes ventajas fiscales que esto supone.

Si en España el IVA es ya de por sí un fuerte gravamen cuyo alto porcentaje es consecuencia de las voraces necesidades recaudatorias del Estado, consecuencia final de la continuada malversación y nefasta gestión de nuestros dirigentes, banqueros y chupópteros de indistintos colores, el impuesto de matriculación representa el peor excremento político de los últimos tiempos, que sin duda ha contribuido de forma sistemática, asfixiante e implacable, a la ya consumada muerte de nuestro sector naval-deportivo.
Impuestos bajos; mayor riqueza

Es bien sabido que los impuestos bajos atraen la riqueza y que ésta genera bienestar. Las evidencias de libro parecen haber sido olvidadas por quienes se supone que debieran practicarlas. Pero por fortuna, en este mundo de contrasentidos se alza una voz de entre las rocas de Gibraltar. El nuevo primer ministro gibraltareño, Fabian Picardo, elegido el pasado 9 de Julio de 2012, ha dado un paso contundente orientado a hacer de Gibraltar un puerto de referencia en el Mediterráneo.
Así, desde hace sólo unos meses, Picardo anunció la desaparición de la tasa de importación para barcos de más de 18 metros de eslora y la reducción del 12% a un exiguo 6% para barcos de menos de 18 metros. La bien diseñada estrategia busca atraer a los armadores de yates y veleros hacia las renovadas y atractivas instalaciones portuarias del peñón.
Gibraltar goza de ser un protectorado inglés pero sin por ello tener las tasas e impuestos europeos. Como consecuencia de todo ello, la economía gibraltareña crece a un ritmo “asiático” de entre un 8 a un 14% anual y esto ¡en los últimos 10 años! Gibraltar es un sitio ideal para comprar una propiedad y hacer negocios, pues carece de IVA, y el impuesto de sociedades es de sólo el 10%, sin que por ello tengamos la necesidad de trasladar nuestras oficinas centrales.
¿Un “Hong-Kong” en España?

Gibraltar, antaño bastión geopolítico, sigue siendo en nuestros días un puerto importante como punto de entrada o salida del Mediterráneo, para barcos que van y vienen desde el Caribe y otros destinos transatlánticos. Aunque ciertamente en importancia y escala, no puede competir con otros puertos y plazas de neta vocación Atlántica como la bella ciudad de Cádiz, si que lo hace y con creces, en ventajas económico-fiscales para quienes decidan prescindir de navegar en aguas Españolas.
Gibraltar ha logrado modernizar sus instalaciones náuticas y de ocio para ofrecer al aficionado una oferta variada y completa en servicios, restaurantes, vida nocturna y esparcimiento. Los armadores que deciden elegirlo como puerto base, gozan de todo un agradable “lifestyle”, con casino, spa, 11 piscinas, muchos restaurantes variados y un animado y agradable entorno náutico.

Los precios de los amarres son significativamente menores a los de los puertos Andaluces, con costes muy inferiores a los de los puertos vecinos y con servicios que en demasiados casos mejoran los ofrecidos por otros puertos de la zona. La marina deportiva de Gibraltar ofrece servicio de seguridad las 24 horas, conexión Wi-Fi y TV por satélite, servicio de recogida de lavandería, electricidad con corriente trifásica...
En sus pantalanes existen amarres de hasta 80 metros de eslora, y con calados de al menos 4,5 metros. Gibraltar está realizando importantes cambios en sus infraestructuras para facilitar y mejorar los servicios a sus habitantes, como por ejemplo el túnel de 4 carriles que pasa bajo la pista del aeropuerto hacia la frontera Española. De esta forma se agiliza el transito hacia y desde España evitando la interrupción del vial rodado por el aterrizaje o despegue de aviones.
Las ventajas fiscales

Si decidimos abanderar nuestro barco en Gibraltar, debemos pagar un 6% de tasas de importación si el barco mide menos de 18 metros de eslora. Para barcos mayores a esta eslora, el impuesto de importación es cero, lo cual pone de manifiesto el interés por parte del gobierno gibraltareño hacia los armadores de grandes yates.
Y en cuanto al IVA a pagar…CERO. Sea cual sea el barco. Y por si esto fuera poco, el carburante no lleva ningún impuesto, lo que nos permitirá llenar el tanque por una fracción de lo que pagaríamos en cualquier gasolinera en España.

El hecho de no pagar el impuesto de matriculación en España, implica que NO podremos navegar en aguas jurisdiccionales Españolas so pena de correr el riesgo de ser detenidos por una patrullera y acabar con el barco embargado y retenido por la Guardia Civil. Si deseamos navegar en aguas Europeas (Italia, Francia, Grecia,...) bastará con pagar el IVA de nuestro barco en cualquier país de la CE.
Ciudadanos del mundo
Pero para aquellos que desean navegar hacia el Atlántico, hacia lejanos destinos, o por bellas costas Mediterránea del norte de África, por Túnez, o la costa de Marruecos a sólo unas horas de Gibraltar, o hasta las espectaculares costas de Turquía, la solución Gibraltareña debe ser contemplada como una de las opciones más interesantes.
En el ejemplo de nuestro aficionado Catalán del comienzo del artículo, su caso es de “libro”. Comprar el barco en España y matricularlo en lista 7º pagando un disparate al gobierno es un sin sentido, máxime cuando el armador tiene en mente recorrer y navegar distintos mares del planeta durante varios años. Cuando regrese podrá decidir si es el momento pagar los impuestos que en cualquier caso serán muy inferiores, pues la valoración del barco será notablemente inferior al haber pasado un tiempo y deberse por tanto aplicar el valor de tablas correspondiente a la depreciación temporal.

Imagínese que queremos comprar un Lagoon 52 para disfrutar además de muchos de los rincones del Mediterráneo, por otros mares del planeta. Dicho barco en España pagaría solo en impuestos unos 297.000€. Se imagina lo que podría viajar en avión, o contratar en puertos y servicios por casi 300.000€.. y estos cálculos sin tener en cuenta el interés bancario de tener este este importe en nuestra cuenta corriente y no en las arcas del Estado. Por esta diferencia tendremos dinero para pagar aviones, hoteles, o lo que fuera necesario. Así pues, el quid de la cuestión consiste en decidir... ¿En donde desea navegar?
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